Al ratito doy mi opinión sobre el debate, que escuché a trozos con mi iTunes conectado a Radio Fórmula. A cada rato se desconectaba el “streaming”, porque — supongo — el servidor se les saturó de demandas. Lo que puedo adelantar ahora es que estuvo muy bueno. Creo que AMLO hizo un buen papel reforzando las ideas que ha venido planteando en mítines y entrevistas (www.amlo.org.mx).
Lo que me llamó mucho la atención (sin sorprenderme) fue la opinión unánime de los comentaristas de Radio Fórmula (incluyendo un líder del Consejo Coordinador Empresarial invitado) de que Calderón había ganado y que AMLO había “mentido”. Eso dijeron y remacharon sin precisar cuál había sido la mentira dicha por AMLO. ¿Mintió AMLO al decir que el cuñado de Calderón es un corruptazo? No lo demostraron los comentaristas.
En todo caso, lo que se demuestra es que no nos podemos sustraer a nuestros intereses y prejuicios. Lo digo autocríticamente, porque francamente yo escuché otro debate distinto del que escucharon estos de Radio Fórmula. Por cierto, algo decepcionante es el nivel de los foros de Internet, tanto en TV Azteca y El Universal como en terra.com, sobre el debate. Alguien estaba haciendo “Paste + Enter” repetitivamente, a mil por hora, en el “chat room” con un enunciadito que decía: “EL PEJE ES UN PEJENDEJO. NO SAVE [sic] NI HABLAR”.
Además de mi opinión sobre el debate, otra notita que prometo para después es un análisis (breve) del feroz artículo que Enrique Krauze escribió contra AMLO, “El Mesías Tropical” (Letras Libres, junio del 2006). Yo creo que Krauze es sincero en sus opiniones y sospechas sobre el carácter de AMLO, pero creo que eso revela mucho más los prejuicios y valores profundamente conservadores de Krauze que la supuesta duplicidad de AMLO. No creo que necesitemos idealizar o inventarle virtudes a AMLO como líder político para reconocer que está muy por encima de sus adversarios principales (Calderón y Madrazo), tanto en trayectoria como en motivaciones personales. Les da el 20 y las malas.